septiembre 04, 2009

Standard
»—Me has hecho esperar mucho tiempo —dijo.
No me había percatado de que Alice había vuelto para quedarse detrás de mí otra vez.
—Y tú agachaste la cabeza, como buen caballero sureño, y respondiste: «Lo siento, señorita» —Alice rompió a reír al recordarlo.
Él le devolvió la sonrisa.
Tú me tendiste la mano y yo la tomé sin detenerme a buscarle un significado a mis actos, pero sentí esperanza por primera vez en casi un siglo.

0 C o m m e n t s: