Todos tenemos nuestros propios demonios. Los mios? mi propia mente. Siempre considere tener una mente demasiado afilada, demasiado activa. Es una de mis mejores caracteristicas, pero tambien una de las peores.
Soy incapaz de desatarme de los problemas que circulan alrededor, o de abandonar los sentimientos por las personas.
Tengo una forma de ser ambigua, que se divide entre creer que puedo comerme al mundo, y otra que perece aplastada por el peso del mismo.
Hay dias en los que estoy perfecto, otros miro alrededor y me pregunto que carajo hice con mi vida, como deje que todo me llevara donde estoy. Analizo todo lo que tengo, lo que voy a tener, lo efimero de todo. Y me siento vacio, me siento solo. Esos dias son los peores, intentar quitarme de encima esa sensacion.
Intento mantener la mente ocupada, entretenida. No pensar en absoluto.
Pero a veces me resulta imposible, sigo escavando y esperando. Peleando y peleando por cosas que a veces jamas llegan. Siempre sostuve que la esperanza es lo ultimo que se pierde, y creo que es asi. Pero en el interludio hay a veces que siento que tengo el cerebro en llamas. Mil preguntas rondandome, preguntandome que estoy haciendo con mi vida, que hice para que todo fuese asi, o que cosa podia haber prevenido.
Antes de tener el blog solia escribir mucho, cosas sueltas, letras, textos, etc. Pero cada vez se me hace mas dificil soltar todo lo que tengo en la cabeza, y a veces siento que siquiera tengo con quien hablarlo.
De todas maneras, otro problema de mi personalidad es la incapacidad de exteriorizarle a la gente lo que realmente me pasa, lo que siento, como estoy. A veces solamente se enteran cuando es tarde, cuando no doy mas, cuando explote.
Ojala las cosas no fuesen asi