El sueño permanecía nítido en mi mente, tanto, que incluso podía recordar sus nombres, pero lo más fuerte, lo que percibía con mayor precisión no era el horror. Era el ángel lo que veía con claridad.
agosto 31, 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 C o m m e n t s:
Publicar un comentario