junio 23, 2010

Standard

"Necesité más lágrimas y más tiempo del que pensaba para purgar esta pequeña ruptura en mi interior. A pesar de todo, sucedió que al final estaba lo suficientemente exhausto como para quedarme dormido. La inconsciencia no supuso el total alivio del dolor, sólo un torpe descanso parecido al sopor, como si fuera una medicina que lo hizo más soportable; pero las cosas quedaron como estaban, y seguí siendo consciente de ellas, incluso dormido, aunque me ayudó a hacerme a la idea de lo que necesitaba hacer.
La mañana trajo con ella, si no una visión más alegre, al menos un cierto control, y un poco de resignación. De forma instintiva, comprendí que esta nueva desgarradura en mi corazón me dolería siempre, convirtiéndose ahora en parte de mí mismo. El tiempo lo curaría todo, o al menos eso es lo que la gente suele decir, pero a mí no me preocupaba si el tiempo me curaba o no..."

0 C o m m e n t s: